Análisis DAFO y CAME ¿Qué son y cómo se utilizan?

Si vas emprender un nuevo negocio o ya estás metido de lleno en uno y necesitas analizar cuál es la situación real de la empresa en el momento o por el contrario, como llegar a lograr los objetivos marcados, (incluso lo puedes utilizar para tu vida personal) deberás llevar a cabo en primer lugar un análisis DAFO y tras finalizarlo un análisis CAME ¿Qué qué es esto? ¡Te lo explico!

Análisis DAFO

El análisis DAFO se trata de una herramienta que nos ayuda a analizar las variables internas y externas de tu empresa y la competencia. Para empezar tienes que dibujar una cruz y añadir en cada uno de los cuadrados las cuatro palabras vitales en las que nos vamos a basar, qué son las que le dan el nombre a este recurso. 

Análisis DAFO

Por una parte, los componentes que pertenecen al análisis interno de tu empresa

  • Debilidades: todos los puntos débiles que tiene nuestra empresa.
  • Fortalezas: los puntos fuertes con los que nuestra empresa cuenta.

Una vez dentro de estos dos puntos se deben analizar aspectos como la producción, el marketing, la organización, el personal y las finanzas.

Por otra parte, los que pertenecen al análisis externo, que aunque no dependen directamente de tu empresa afectan considerablemente. 

  • Amenazas: esos factores externos que nos repercutan negativamente
  • Oportunidades: esos factores externos que nos aportan una ventaja competitiva

Aquí se debe estudiar el sector, la competencia y el entorno de tu empresa.

Análisis CAME

Una vez que hayamos realizado el DAFO, esto no acaba aquí, comenzaremos con el análisis CAME. Este análisis es útil para definir acciones y estrategias, ya que se sobreentiende que querremos tomar medidas tras los datos obtenidos en el anterior análisis. 

Al igual que en el DAFO, para realizarlo, se dibujará una cruz y en cada cuadrado se colocará cada palabra que hace imprescindible este análisis.

Análisis CAME

  • Corregir las debilidades: la estrategia que se deberá seguir es de reorientación, una vez que conozcamos las debilidades hay que corregirlas o eliminarlas para que que desaparezcan, con la intención de convertirlas en oportunidades o fortalezas. 
  • Afrontar las amenazas: se seguirá una estrategia de supervivencia, poniendo especial atención a este punto y no dándoles de lado o negando su existencia, hay que enfrentarlas, ya que el fin es que no se conviertan en debilidades. 
  •  Mantener las fortalezas: se llevará a cabo una estrategia defensiva, ya que no se deben perder, puesto que de nuestras fortalezas dependen nuestra ventaja competitiva por lo que, hay que seguir apostando por ellas, potenciandolas, para que sigan siendo nuestro punto fuerte. 
  • Explotar las oportunidades y convertirlas en fortalezas. La estrategia a seguir será ofensiva. 

 

Nos vemos en el próximo post!

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

WhatsApp chat